Algo falla

Algo falla en esta sociedad, donde hoy alguien te saluda, te sonríe y te da la mano, y mañana, todo ha cambiado, una mirada recelosa, un pensamiento esquivo a lo que antes era y ya no es, donde sus labios ya no gesticulan palabras afables, sino todo lo contrario, comienzan a sonar entre líneas términos los cuales dañan el oído.
Donde antes había un pensamiento bueno hacia tu persona, hoy ocupa a juicio rápido otros que no concuerdan con los anteriores. Actuamos al son que vivimos y nos juzgan al son que actuamos, sin pensar en que hacemos y sin que pienses realmente por que lo hacemos. Creamos prejuicios sin ton ni son, y cerramos nuestras puertas sin razón lógica alguna, a quien actúa de forma diferente a como nosotros lo haríamos, y todo por enorgullecer nuestra ansia de juicios sobre el resto. Tomamos palabras y pensamientos a nuestro libre albedrío para después unirlas y obviar de nuestra vida a personas que ayer formaban de alguna manera parte de ella.
Solo me pregunto si no sería mas bonito, inteligente, sabio, respetable, maduro, moral, que por un momento fugaz todos pensemos que debemos dejar siempre las puertas abiertas a todos y conocer uno por uno aquellos que nos rodean, que nos han rodeado o que nos rodearon alguna vez y entenderlos.
La razón tiene muchas encrucijadas las cuales creemos entender no siendo así. Dejemos de creer en nuestra propia y egoísta razón. Por que cuando consigamos eso y entendamos la esencia de todo comportamiento, podremos ser un poco mejores con nosotros mismos. Y solo al término de aquello que consigamos podremos llamarlo tímidamente comienzo de madurez.

Javier Gómez Gil.

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Ya no tengo paciencia

 

Ya no tengo paciencia para algunas cosas, no porque me haya vuelto arrogante, sino simplemente porqué llegué a un punto de mi vida en que no me apetece perder más tiempo con aquello que me desagrada o hiere.
No tengo paciencia para el cinismo, envidias, críticas en exceso y exigencias de cualquier naturaleza.
Perdí la voluntad de agradar a quién no agrado, de amar a quién no me ama y de sonreír para quién no quiere sonreírme.

Ya no dedico un minuto de mi tiempo a quién miente o quiere manipular a mí misma u a otras personas.
Decidí no convivir más con la pretensión, hipocresía, lo superficial, la deshonestidad y elogios baratos.
No consigo tolerar la erudición selectiva y la altivez académica. No me ajusto más con la barriada o el chusmerío.
No soporto conflictos y comparaciones.

Creo en un mundo de opuestos y por eso evito personas de carácter rígido e inflexible.
En la amistad me desagrada la falta de lealtad y la traición.
No me llevo nada bien con quién no sabe elogiar o incentivar a las personas.
Las exageraciones me aburren y tengo dificultad en aceptar a quien no gusta de los animales.

Y encima de todo ya no tengo paciencia ninguna para quién no merece mi paciencia.

La cita superior ha sido largamente difundida en Internet y las redes sociales en el que es un inspirador mensaje de autoayuda que nos anima a mirar adelante con positivismo y rodeándonos de gente que nos agrade y nos haga avanzar en la vida. Sólo hay un pequeño problema. La cita ha sido atribuida a Meryl Streep cuando en realidad NO lo es. Esta cita es del joven coach portugués y profesional del mundo de la autoayuda José Micard Teixeira

“I no longer have patience for certain things, not because I’ve become arrogant, but simply because I reached a point in my life where I do not want to waste more time with what displeases me or hurts me. I have no patience for cynicism, excessive criticism and demands of any nature. I lost the will to please those who do not like me, to love those who do not love me and to smile at those who do not want to smile at me. I no longer spend a single minute on those who lie or want to manipulate. I decided not to coexist anymore with pretense, hypocrisy, dishonesty and cheap praise. I do not tolerate selective erudition nor academic arrogance. I do not adjust either to popular gossiping. I hate conflict and comparisons. I believe in a world of opposites and that’s why I avoid people with rigid and inflexible personalities. In friendship I dislike the lack of loyalty and betrayal. I do not get along with those who do not know how to give a compliment or a word of encouragement. Exaggerations bore me and I have difficulty accepting those who do not like animals. And on top of everything I have no patience for anyone who does not deserve my patience.” _ Meryl Streep quoted it as words she lives by!

 

Originally written by José Micard Teixeira.

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Espero curarme de ti

 

 

 

Este poema de Jaime Sabines, con la maravillosa voz de Montse López, así estrenamos nuestra sección semanal de audio poemas.

Una de las formas que tenemos para expresar sentimientos y emociones, es con la palabra, y si viene de una voz que pone pasión por lo que hace, lo expresado es mucho más valioso.

Montse López lleva más de 20 años dedicada a su pasión, la radio, actualmente realiza un Magazine Matinal de lunes a viernes de 10 -13 hrs ” Frecuencia Cotidiana ” en radio Sant Esteve de Sesrovires  http://www.rtv10.net/ con más de 40 colaboradores semanales.

Gracias  por colaborar y compartir tu voz con todos nosotros.

¡Me declaro Vivo!

¡Me declaro Vivo!
Saboreo cada acto
Antes cuidaba que los demás no hablaran mal de mi,
Entonces me portaba como los demás querían
Y mi conciencia me censuraba.
Menos mal que a pesar de mi esforzada buena educación
Siempre había alguien difamándome.
¡Cuánto agradezco a esa gente
Que me enseñó que la vida
No es un escenario!
Desde entonces me atreví a ser como soy.
El árbol anciano me enseñó
Que todos somos lo mismo.
Soy guerrero
Mi espada es el Amor,
Mi escudo el humor
Mi hogar la coherencia,
Mi texto la libertad
Si mi felicidad resulta insoportable,
Discúlpenme,
No hice de la cordura mi opción.
Prefiero mi imaginación a lo indio,
Es decir inocencia incluida.
Quizás solamente que ser humanos.
Sin Amor nada tiene sentido,
Sin Amor estamos perdidos,
Sin Amor corremos el riesgo
De estar de nuevo transitando
De espaldas a la luz.
Por eso es muy importante que sea
El Amor lo único que inspire tus actos.
Anhelo que descubras el mensaje que
Se encuentra detrás de las palabras;
No soy sabio,
Solo un enamorado de la vida.
La mejor forma de despertar
Es hacerlo sin preocuparse
Porque nuestros actos incomoden
A quienes duermen al lado.
La meta no existe, el camino y
La meta son lo mismo.
No tenemos que correr hacia
Ninguna parte,
Solo saber dar cada paso plenamente.
Cuando somos más grandes
Que lo que hacemos,
Nada puede desequilibrarnos.
Pero cuando permitimos que
Las cosas sean más grandes
Que nosotros, nuestros desequilibrios
Están garantizados.
Quizás sólo seamos agua fluyendo,
El camino nos lo tenemos que hacer nosotros.
Más no permitas que el cauce esclavice al río,
No sea que en vez de un camino
Tengas una cárcel.
Amo mi locura que me vacuna
Contra la estupidez.
Amo el Amor que me inmuniza
Ante la infelicidad que pulula por doquier,
Infectando almas y atrofiando corazones.
La gente está tan acostumbrada a ser infeliz,
Que la sensación de felicidad
Les resulta sospechosa.
La gente está tan reprimida,
Que la espontánea ternura le incomoda
Y el amor le inspira desconfianza.
La vida es un canto a la belleza,
Una convocatoria a la transparencia.

Indio Quechua “El jardinero fiel”.
http://www.hawlo.com

Nos enseñaron a vivir con miedo.

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Nos enseñaron a hacer del miedo el más fiel compañero de viaje.

Miedo a decir lo que piensas por si al decirlo a alguien no le parece bien. Miedo al cambio, al decir no, al decir sí.

Miedo a tus propias decisiones, así otros pueden decidir por ti lo que debes hacer o no.

Aprendimos a amarnos desde el miedo a la soledad no vaya a ser que nos amemos desde el alma y así aprender que lo más importante es amarse uno mismo .

Un día me sorprendí preguntándole al miedo si podía salir a la calle siendo Mujer.

Empezamos a vestirnos por miedo al cuerpo original y empezamos a sentir miedo al rechazo por si no acertamos con la vestimenta. A apartar nuestros pies de la Tierra, a construir muros, tapias, vallas a nuestro alrededor por miedo a ser heridos, al “te quiero” por la costumbre del miedo a no satisfacer a otros.

Y así, dejamos de gritar por placer y bailar como niñas, como ninfas, como brujas, como LIBRES.

Tememos al Lobo y a la Loba.

Dejamos de ser quienes somos para ser quién quieren que seamos que a su vez son lo que otros quieren…

Y cuando me harté de tanta repercusión en cadena y que él jamás me dejaría aflorar desde las profundidades, decidí no escucharlo, decirle que nuestro viaje juntos había terminado. Y me tumbé desnuda sobre las piedras que por miedo aún se tiran unos a otros.

Ahora cada vez que el miedo viene a buscarme, se da media vuelta, estoy demasiado ocupada siendo libre.

Con Amor

A por ELLA

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Están las que son guapas, esas que te quedas mirando cuando te las cruzas por la calle y la sigues hasta con el rabillo del ojo vayas con quien vayas. Están las que necesitan una subida de autoestima a base de que le den a ”me gusta” a sus fotos en la redes sociales, sin ni siquiera darse cuenta del jodido potencial que tienen. Las que juzgan con sabor y sin sentido, las que son independientes, independientemente de como sean. Están de las que no te quieres separar porque parece que el reloj tiene agujas de colibrí porque se te pasa el tiempo volando a su lado. Están las que te hacen fumarte un cigarro con ellas y disfrutarlo más que una noche de fiesta entera; las que no se enteran que con los ojos escriben historias y vuelcan corazones; están las que te lo roban sin querer y hacen que lo de tirarse en paracaídas, sea una auténtica cosas de niños. Están las que te provocan más vértigo y cosquillas en la barriga, que mirar hacia abajo desde lo alto del mayor de los edificios. Las hay místicas, esas que queman incienso y hacen yoga, y te depuran el alma a modo de ”namasté”. Están las que se arreglan para salir de fiesta, sin saber que detrás de esa careta, están sus caras, con un encanto único cada una, y eso el la auténtica fiesta pero no se dan cuenta. Están las luchadoras, las que tienen mil historias y aún así tienen gestos de colores incluso en los días más oscuros. Están las princesas, las que todavía se emocionan viendo una peli de Disney y se encuentran con la niña que tienen. Y hay muchas más que seguro que se le olvidan…y luego…luego está ELLA, sí, así, con mayúsculas, la que te llega hondo y echa el ancla en tu alma, esa que entra a un bar y se hace el silencio y el murmullo a la vez, a la que ves recogerse el pelo y piensas que no quieres que acabe ese puñetero espectáculo; la que te escribe un whatsApp y tú estás comiendo, y se te quita el hambre, la que siendo princesa se recoge el vestido, se quita la corona y los tacones, se enfunda la armadura, coge las armas, se pone a tu lado en la guerra y te dice ”a por ellos”, esa que cuando te sonríe, aunque no la veas…te desarma y te desalma….

Francisco Bonilla Lozano. –

La gente feliz no daña

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No estás aquí para colmar las expectativas de los demás, sus reglas, sus mapas. Estás aquí para realizar vuestro propio ser. No puedes satisfacer a todo el mundo; la única satisfacción posible es la vuestra…

Estás aquí para realizar vuestro propio ser. Ese es vuestro destino…
No hay una regla fija en la que haya que encajar, cada uno debe descubrir la suya propia.

Trata de comprenderlo: sigue aquello que os proporcione felicidad, bendiciones, paz y silencio… Este es el criterio: si eres feliz. Es la mayor rebelión de todas, porque se está solo, no hay nadie más, y hay que recorrer el camino solo. Es la rebelión del individuo contra la masa.

La masa es muy, muy poderosa. Puede aplastaros, ya casi lo ha conseguido. La mayoría están casi muertos. Dejarnos con vida es peligroso para la masa porque entonces seguirás vuestro propio camino, y la masa tiene el suyo, que quiere que tu sigas. La masa quiere que seas oficinista de correos, profesor de una escuela primaria, enfermera de un hospital, y vuestra voz interior puede que no esté dispuesta a serlo.

Puede que vuestra voz interior quiera ser poeta, o artista, o cantante. Puede que vuestra voz interior esté llevándonos a ser un Buda o un Chuang Tzu. Pero la sociedad no necesita un Buda, sino un ejecutivo perfecto. ¿Para qué sirve un Buda? Económicamente no tiene sentido, es una carga…

Estás en tan mala forma porque son muchos los que han querido muchas cosas de vosotros. Si los colmas a ellos, entonces tu te quedas vacío, pero recuerda nadie puede saber para qué estás aquí; para saberlo debes investigar, indagar interiormente. Eso es el alma. Los nombres difieren, pero el meollo es encontrar el destino auténtico que has venido a cumplir…

Todo el mundo está mal porque nadie ha escuchado a su auténtico ser. Escúchalo y no hagas caso a nadie más.

Será difícil, deberás perder mucho, se perderán muchas inversiones de todo tipo.

Eso es lo que significa sannyas; es renunciar a las falsas inversiones, es renunciar a los demás, a sus deseos y expectativas, y es tomar la decisión de ser auténtico con uno mismo.

Osho

‘Yo no ayudo a mi mujer con los niños ni con las tareas’

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Con este titular tan rotundo, el texto de Alberto Soler se hacía viral. 

El psicólogo Alberto Soler publicaba en su web hace unos días un texto con un polémico titular:‘Yo no ayudo a mi mujer con los niños ni con las tareas de casa’. Lo que apuntaba a un texto machista sobre las responsabilidades de los hombres y las mujeres, acabó siendo compartido por más de 10.000 personas que alabaron sus palabras. Aquí tienes parte del texto.

“Esta mañana he ido de paseo y al supermercado con los niños (..). En la cola, se me ponen a hablar un par de señoras, y las dos concluyen lo mismo: “hay que ver lo que ayudan ahora los hombres a sus mujeres con los hijos”. Ésta es una de esas situaciones que me encantan para poder provocar un poco y sacar mi lado más feminista. Pero hoy se hacía tarde para comer y me he limitado a sonreír, agradecer y seguir a casa.”

Sin embargo, Alberto Soler no quería perder la oportunidad de decir su opinión sobre el comentario de las señoras y decidió escribir su texto.

“¿Que qué le habría dicho a estas señoras? (…) Antes de tener hijos yo nunca he sido de esas parejas o maridos que ayudan a su mujer con las tareas de casa. Pero es que mi mujer tampoco me ha ayudado nunca. Y cuando llegaron los hijos las cosas siguieron más o menos igual: ni le he ayudado con la casa ni ahora con los hijos. Habrá alguno que aún no haya pillado de qué va la cosa y esté pensando maravillas sobre mí y apiadándose de mi mujer (¡pobrecita, menudo le ha tocado!). No, yo no ayudo a mi mujer con los niños porque no puedo ayudar a alguien con algo que es mi entera responsabilidad.”

Y por si aún sus lectores no lo tenían claro, continuó explicándolo así.

“Los hijos, al igual que las tareas domésticas, no son el patrimonio de nadie: ni pertenecen a la mujer ni pertenecen al hombre. Son responsabilidad de ambos. Por este motivo me llega a ofender cuando, de modo muy bienintencionado (soy consciente) me halagan con “lo mucho que ayudo a mi mujer”. Como si no fueran mis hijos o no fuera mi responsabilidad. Hago, con mucho esfuerzo y mucho gusto ni más ni menos que aquello que me corresponde. Al igual que mi mujer. Y por mucho que me esfuerce nunca podré llegar a hacer tanto y tan bien como hace ella.”

Además de su contundente explicación por la cual ‘no ayuda’ a su mujer, Alberto Soler concluye su artículo explicando que desea que sus hijos“crezcan sin saber si planchar es cosa de hombres o de mujeres. Que no sepan si los baños son cosa de su padre o de su madre. (…) Que no haya un “jefe” de la casa sino que todos convivimos del modo más feliz posible.”

Y para terminar, el psicólogo vuelve a dirigirse a aquellas señoras del supermercado a las que, si hubiera tenido tiempo, les hubiera contestado ‘No señora, yo no ayudo a mi mujer con los niños ni con las tareas, estoy con ellos en el supermercado y les paseo porque son mis hijos y me acompañan allá donde voy”

Fuente: http://www.estarguapas.com/

La Confianza

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En este vídeo producido por Buzzfeed en asociación con el Cirque du Soleil podrán ver la importancia de la confianza en nuestras vidas. En el caso de Anya y Gael, la importancia es evidente: si no confían el uno en el otro, una de esas increíbles posturas podría costarles el cuello a uno o a ambos. Sin embargo, sólo hay que extrapolar la misma idea a nuestras vidas cotidianas. Piensen en todo el tiempo que, en realidad, pasamos sospechando todas las cosas malas que podrían ocurrirnos. Quizá nuestras vidas serían mucho más productivas si no pasáramos tanto tiempo esperando a decepcionarnos, sino confiando un poco más y abiertos a las cosas buenas que tanto la vida como las demás personas pueden darnos. ¿Qué opinan ustedes?

Dejad vuestros comentarios.

Alma salvaje

Cuando me amé de verdad

 

chaplinCuando me amé de verdad, comprendí que en cualquier circunstancia, yo estaba en el lugar correcto y en el momento preciso. Y entonces, pude relajarme. Hoy sé que eso tiene nombre… autoestima.

Cuando me amé de verdad, pude percibir que mi angustia y mi sufrimiento emocional, no son sino señales de que voy contra mis propias verdades. Hoy sé que eso es… autenticidad.

Cuando me amé de verdad, dejé de desear que mi vida fuera diferente, y comencé a ver que todo lo que acontece contribuye a mi crecimiento. Hoy sé que eso se llama… madurez.

Cuando me amé de verdad, comencé a comprender por qué es ofensivo tratar de forzar una situación o a una persona, solo para alcanzar aquello que deseo, aún sabiendo que no es el momento o que la persona (tal vez yo mismo) no está preparada. Hoy sé que el nombre de eso es… respeto.

Cuando me amé de verdad, comencé a librarme de todo lo que no fuese saludable: personas y situaciones, todo y cualquier cosa que me empujara hacia abajo. Al principio, mi razón llamó egoísmo a esa actitud. Hoy sé que se llama… amor hacia uno mismo.

Cuando me amé de verdad, dejé de preocuparme por no tener tiempo libre y desistí de hacer grandes planes, abandoné los mega-proyectos de futuro. Hoy hago lo que encuentro correcto, lo que me gusta, cuando quiero y a mi propio ritmo. Hoy sé, que eso es… simplicidad.

Cuando me amé de verdad, desistí de querer tener siempre la razón y, con eso, erré muchas menos veces. Así descubrí la… humildad.

Cuando me amé de verdad, desistí de quedar reviviendo el pasado y de preocuparme por el futuro. Ahora, me mantengo en el presente, que es donde la vida acontece. Hoy vivo un día a la vez. Y eso se llama… plenitud.

Cuando me amé de verdad, comprendí que mi mente puede atormentarme y decepcionarme. Pero cuando yo la coloco al servicio de mi corazón, es una valiosa aliada. Y esto es… saber vivir!

No debemos tener miedo de cuestionarnos… Hasta los planetas chocan y del caos nacen las estrellas.

Charles Chaplin.